Documentary

Mi historia con Magic: el encuentro – cap. 1: juego competitivo

¿Qué es MTG?

Magic: el encuentro (Magic: the gathering o MTG) es un juego de cartas coleccionables. Perdón no es un juego, sino el primer juego de cartas coleccionables. Fue diseñado por el Dr. Richard Garfield y publicado inicialmente en 1993. Pero todo esto lo pueden leer en Wikipedia.

Una aclaración importante para los que no quieran pasar un par de horas en Wikipedia:. las cartas se imprimen y se venden en ediciones de unas 300, salen 4 nuevas por año. En los torneos oficiales más jugados sólo se pueden usar cartas de los últimos 5 a 8 sets, o sea 2 años más o menos. Es muy común para los jugadores identificar una época con los sets que se jugaban en el momento.

Ah, una cosa más: Magic es el mejor juego jamás creado.

El inicio del vicio

Puede haber sido en mi cumpleaños de 10, o de 11 o porque sí, honestamente no lo recuerdo, pero Daniel Siminovich (un muy amigo de mis padres) me regaló un starter de Magic. Daniel tiene un hijo de mi edad (Ale) y entre sus amigos estaban empezando a jugar Magic y pensó que me podía interesar. Creo que ninguna acción tuvo tanto impacto en mi vida como ese inocente regalo.

El starter se llamaba Portal segunda era. Magic tiene la contra de que es un juego muy difícil de entender y empezar a jugar. Una vez que alguien está adentro es muy disfrutable y recompensa a la dedicación pero la barrera de entrada es muy grande. Para eso la empresa que lo fabrica (Wizards of the Coast, WotC para los amigos) constantemente intenta con productos apuntados a nuevos jugadores. Portal segunda era era el segundo intento de un kit diseñado para la primera experiencia con el juego. A diferencia de las partidas normales, los mazos de Portal no se barajan antes de empezar a jugar y hay un instructivo que va guiando a los jugadores carta a carta.

Mi primo Juan tiene 8 meses más que yo y de chicos siempre fuimos increíblemente unidos. Jugábamos Lego juntos, buscábamos a Wally, nos entendíamos sin necesidad de hablar. Realmente éramos muy amigos y la pasábamos muy bien. El kit de Portal es para dos jugadores naturalmente lo jugué por primera vez con él.

No recuerdo puntualmente la reacción que tuvimos al primer juego pero sin duda nos enganchó muchísimo ya que a partir de ahí Magic se convirtió en una obsesión. Como les comenté, el juego es muy complejo entonces el salto entre la partida guiada de Portal y las partidas libres es grande. No sabíamos mucho qué hacer, en principio apilamos todas las cartas en un mazo y jugamos con eso. Los que conozcan el juego saben que esa no es la mejor estrategia, ni cerca. El mazo resultante se vuelve injugable, una de las grandes propiedades de Magic es la selección de cartas para la partida. Cada carta que entra en el mazo tiene que tener un por qué y ayudar en la estrategia general. No sirve simplemente juntar todas las cartas y jugar. Pero eso nosotros lo sabíamos y nos divertía repetir las partidas con las cartas que tuviéramos a mano. Incluso al principio armábamos un solo mazo y los dos robábamos del mismo, si igual íbamos a barajar todas nuestras cartas, ¿qué sentido tenía partir la pila en dos?

Uno de los dos mazos de Portal era rojo y verde. Tengo el recuerdo de que yo lo jugué en esa primera partida. Una carta me llamó mucho la atención y me marcó un poco como jugador desde ese primer minuto: El Incursor Trasgo. La carta es muy sencilla, tiene sólo una línea de texto: “El Incursor Trasgo no puede bloquear”. Bloquear es importante, ¿por qué querría una carta en mi mazo que no pueda bloquear? Entendí que hay un beneficio en las cartas pero también un costo. Que el Trasgo no pueda bloquear hace que pueda ser un poquito mejor en otras cosas. Costo-beneficio. Hermoso.

Ya que estamos hablando de cartas destacables de esos primeros mazos de Portal, no quiero dejar de menciona al Gigante de Obsidiana. En nuestros primeros partidos no entendíamos cómo una criatura puede ser tan grande (para los muggles: el “tamaño” de una criatura se ve en los dos numeritos de abajo a la derecha, el primero es el daño que hace, el segundo cuánto daño resiste). 4/4 era completamente gigante e imposible de matar. Era la mejor carta del mundo. No es difícil de ver que es una criatura sin habilidades, o sea que no hace nada extraordinario. Solamente es grande. Ya que estábamos hablando de costo beneficio, el juego se encarga de balancear las cartas haciendo que las que son un poco mejores cuesten un poco más. Las cartas buenas no son tanto las que tienen mucho poder, sino las que tienen una buena relación costo-beneficio. El Gigante definitivamente no es una de ellas.

Portal cautivó nuestra atención y nos mostró un juego fantástico con posibilidades infinitas. Encontré la foto de más abajo en internet y pareció interesante agregarla porque muestra la estética de las cartas de Portal y se ven dos mantelitos de papel que venían en el kit que indican la disposición de las cartas durante una partida. Si ven con atención dice “Creatures” hacia arriba, “Lands” hacia abajo y tiene impreso una biblioteca y un cementerio para apoyar las cartas arriba. Además de un contador de vidas en el centro y una ayuda memoria de cómo resolver el combate. Los jugadores de Magic no utilizan ese tipo de guías durante los partidos pero es una herramienta interesante para entender qué va dónde en las primeras partidas. Ya les dije, Magic es un juego complicado.

Me emociona ver esa imagen. Es muy difícil transmitir en simples palabras lo importante que fue Magic en mi vida pero créanme que lo fue muchísimo. Y ese fue el comienzo, esas partidas intentando entender cómo jugar mejor las cartas, cuándo atacar y cuándo no, cómo podía ser que algunas criaturas fueran tan buenas. Con mi primo quedamos atrapados desde el primer minuto y nos iba a durar unos cuantos años.

Descubriendo el juego

La primera edición de Magic (Alpha) salió en 1993. A partir de ahí, WotC liberó alrededor de 4 ediciones por año. Nosotros comenzamos a jugar en 1998 así que ya había unas cuantas cartas en la vuelta para descubrir. La primera etapa obviamente fue muy casual y jugando entre nosotros. No recuerdo mucho de esas épocas pero tengo algunas memorias.

Las últimas ediciones que estaban en venta en ese momento eran Quinta Edición y el bloque de Tempest (Tempest, Stronghold, Exodus) y estaba saliendo Urza’s Saga. Encontramos algunas tiendas en las que vendían cartas y obviamente empezamos a comprar. Recuerdo un quiosco en la calle Arocena que tenían algunas cosas y con Juan íbamos a comprar. En verano encontramos la librería Papacito en Punta del Este que tenía algo de producto.

Hay cuatro cartas que recuerdo muy destacadas de esa época. Obviamente que pasaron cientos por nuestras manos pero estas quedaron en mi memoria.

¿Se acuerdan del gigante 4/4 imposible de vencer? Bueno, esta sierpe es 7/6. No tenía sentido, era la mejor carta del mundo y tenía que estar en todos mis mazos ya mismo. No me duró demasiado ese sentimiento pero al principio era increíble. Aparte, miren ese arte.

Algo que nos enseñó esta carta es que no todos los colores tienen acceso a las mismas posibilidades. El color verde tiene criaturas mucho más grandes que los otros colores. Eso es sólo una pequeña muestra de por qué Magic es un juego tan increíble, hay cartas y estrategias disponibles para todos los tipos de jugadores. Magic es un juego distinto para cada uno.

Esta siguiente carta fue importante pero a través de Juan. Fue de las primeras que él abrió en uno de los sobres que compramos y ya es importante por eso. Yo jugaba mucho el color rojo y esta criatura tiene “protección contra rojo”, lo que significa que en mis primeros mazos era muy difícil lidiar con esta carta. Más adelante en mi etapa más competitiva iban a llegar otras cartas muy parecidas a estas pero que realmente me complicaron algunos partidos más “importantes”. Esta carta iba a ser mi primer acercamiento ese sentimiento de no poder lidiar con algo que hace mi oponente.

Fuerza de la Naturaleza. Wow. Qué nombre, qué dibujo. Y es 8/8. OCHO-OCHO. ¿Cómo puede ser así de genial? Las criaturas de mis mazos eran 3/3 como mucho, esta podía lidiar con cualquier cosa que le pusieran adelante. Además, comparada con la sierpe de dos párrafos más arriba, tiene habilidades que la hacen más relevante. La sierpe es 7/6 y nada más, sólo su tamaño importa. La Fuerta de la Naturaleza arrolla. O sea, imparable. Ese dibujo no me gustaba mucho, me parecía demasiado caricaturezco. Un tiempo después descubrí que esta carta también estaba impresa en Cuarta Edición con otro dibujo que me gustaba mucho más. Otro aspecto importante en Magic: la expresión a través de las cartas. Muchas cartas tienen varios dibujos en distintas ediciones y elegir cuál usar no es una decisión trivial, es muy importante para expresarse, especialmente en un adolescente un poco tímido.

Esta carta me enseñó una lección muy importante un poco más adelante. Es la única carta de las cuatro que no me gustaba pero también la única carta que es genuinamente buena en un juego más competitivo. Es una tierra (las cartas más comunes del juego y que todos tenemos mil) pero cuando se gira le hace un punto de daño a su dueño. No al oponente, al que la jugó. ¿Para qué quiero esta porquería? Tenía una porque me vino en uno de los mazos que compré y cuando empecé a ir a una tienda la cambié inmediatamente por alguna criatura con numeritos altos. Un tiempo después entendí por qué existe esa carta, por qué es tan buena y cómo había perdido en ese cambio que hice. Incluso hoy en día, esa carta se siguió imprimiendo y jugando y vale algunos dólares. Las criaturas que me dieron a cambio no.

El arte de Magic

Quiero abrir un paréntesis para hablar del arte de Magic. Me parece lindo hablarlo ahora porque en realidad es algo que estuvo conmigo desde ese primer partido hasta hoy, con el mismo énfasis.

Magic tiene varias características que lo hacen el mejor juego del mundo. Una de ellas -y muy importante- es el arte. Cada carta tiene un dibujo original increíble. El dibujo acompaña y complementa las habilidades de la carta y muestra personajes recurrentes y momentos en al historia. El juego circula alrededor del arte y WotC le da muchísima importancia. Al punto de que después de un tiempo de jugar ya empezamos a reconocer al estilo de los artistas y a reconocerlos por nombre. Abajo voy a pegar algunas piezas que me impactaron a lo largo de los años jugando. Obviamente hay miles y miles más increíbles.

Rout. Ilustración de Igor Kieryluk.
Path to Exile. Ilustración de Rebecca Guay.
Bankrupt in Blood. Ilustración de Seb McKinnon.
Command the Dreadhorde. Ilustración de Daarken.
Mountain. Ilustración de John Avon.

John Avon, DiTerlizzi, Christopher Rush, Seb Mckinnon, Terese Nielsen, Matt Cavotta, Rebecca Guay, Paolo Parente son sólo algunos de los nombres que estamos acostumbrados a leer en el margen inferior de las cartas y admirar su arte.

El primer torneo

La etapa casual duró poco, no tengo muchos recuerdos. Muy rápidamente nos enteramos de que existían torneos y fuimos a probar a uno. Fue toda una experiencia.

El local se llamaba “Tierra Media”, era una especie de bar, yo tenía 11 o 12 años e ir era toda una aventura. El ambiente era medio oscuro, recuerdo las mesas chicas con tablas separadas que las cartas se caían por el medio. Y todo el mundo era bastante mayor que yo.

Ahí conocí a alguien que iba a ser muy importante en mis comienzos en el Magic: Pedro “Peter” Ceriotti. Peter era el único juez certificado de Magic de Uruguay, no sólo eso sino que internacionalmente era un juez bastante reconocido. Él estaba dirigiendo el torneo y nos explicó un poco cómo iba a funcionar. Peter iba a ser importante en mis años dentro del Magic pero un poco indirectamente. Primero en mi etapa como jugador competitivo lo iba a ver en todos los torneos, obviamente. Él era la referencia del juego organizado en Uruguay y muy conocido y querido por todos. Pero más adelante, cuando yo entré al programa de jueces siempre tuve a Peter como referencia y todos los años que lo vi llevando adelante torneos. Nunca coincidimos como jueces pero me hubiera encantado.

Peter como juez principal en GP Santiago 2001. El otro juez mirándolo es Jorge Peñailillo de Chile, lo iba a conocer muchos años después en un contexto completamente distinto.

Bueno, volviendo al torneo, otro tema que descubrimos ese día fue el formato Estandar. Magic tiene decenas de miles de cartas entonces para hacerlo manejable en los torneos más populares sólo se pueden utilizar los dos últimos años de cartas. Nosotros no estábamos al tanto de que esto siquiera existía entonces llegamos al torneo con mazos que no eran del todo legales. Peter nos ayudó a modificarlos y a tener mazos legales, malos, pero legales.

Obviamente perdimos todos los partidos. Recuerdo vagamente enfrentarme contra un mazo que jugaba Mind Maggots y Exhume para reanimar un Commander Greven Il-Vec. Nunca había visto un mazo con una estrategia tan clara y dedicada. Los mazos que usábamos nosotros era básicamente las cartas que nos gustaban que más o menos funcionaban juntas. Nunca habíamos pensado que un mazo podía tener un plan tan específico, dedicado y eficiente.

El torneo fue realmente muy divertido y nos dio muchas ganas de seguir jugando y encontrando juego competitivo. Aparte hizo algo muy importante, nos empezó a exponer a la comunidad de Jugadores de Magic. Salíamos de nuestra casa para jugar con extraños que rápidamente dejarían de serlo.

Recuerdo a Jon Wong Kim, un jugado que yo siempre pensé que era bueno (aunque realmente nunca lo vi ganar nada importante). Le robaron las cartas un par de veces entonces decidió hacerles un agujero cerca de uno de los vértices para reconocerlas. Obviamente que esas cartas ya no serían legales para jugar torneos porque estaban completamente marcadas. Recuerdo un Ertai agujereado y todavía me duele un poquito pensarlo.

Patio Biarritz

Cerca de mi casa había una librería/videoclub llamado Patio Biarritz. Ahí además tenían una guardería que no abría los fines de semana entonces se organizaban los torneos aprovechando las mesas de la guardería. Era muy gracioso ver a los nerds de veintitantos jugando en mesas bajitas y todo el salón decorado con dibujos de niños. De cualquier manera siempre fue todo muy respetuoso y nunca hubo inconvenientes con las instalaciones.

Patio Biarritz fue sin duda el local en el que más pasé tiempo como jugador. Después iban a llegar otros pero mis años formativos fueron ahí. Con Juan íbamos todos los fines de semana, jugábamos todos los torneos, comprábamos producto y pasábamos tardes enteras. Éramos de los más chicos de la comunidad pero nos respetaban. Al menos eso recuerdo.

Juan y yo jugando en mi casa. Por las cartas que se ven ya había salido Urza’s Destiny (yo tengo un Thieving Magpie en juego) así que tiene que ser 1999. Con esa mesa le tengo que ganar ese partido a Juan.

Ahí hicimos la transición fuerte a jugadores competitivos, aprovechamos todas las oportunidades de jugar torneos y compramos o intercambiamos muchísimas cartas hasta tener muy buenos mazos. Mi etapa en Patio terminó en un punto alto de entendimiento del juego, participación en la comunidad y resultados en torneos.

Había mucha gente destacable en esas épocas. Voy a nombrar a algunos, los que más me marcaron, seguro me estoy olvidando de mil.

Ian Lampel. Era el mejor jugador del grupo, extrovertido y sin duda el líder de la comunidad. Leía artículos de estrategia e innovaba constantemente. Yo no le podía ganar hasta que finalmente pude, años después. En una época tenía el pelo pintado de verde y un día llegó contento porque había comprado un sobretodo a $10. No éramos amigos pero decía que Juan y yo éramos el futuro del Magic en Uruguay.

Ismael Carnales. Era del grupo de Ian, siempre se vestía de negro y jugaba mazos interesantes. Yo lo tenía como un buen jugador, creo que solía tener buenos resultados aunque no recuerdo ninguno puntualmente. Me intimidaba un poco.

Fernando “Pocho” Veiga. Era otro de ese grupo, un poco menos intimidante porque se vestía como una persona normal, aunque era muy alto. También lo recuerdo como un buen jugador. Unos años después abrió un local pero yo no llegué a ir mucho porque fue en una época en la que no estaba jugando. Firmaba “Po8” que siempre me molestó porque tiene la “o” repetida. Calculo que será porque “P8” se pronuncia “Pe-ocho”. Nunca le pregunté.

Victor Pintos. Hacía chistes un poco pesados entonces no me caía muy bien pero al final solía ser una buena persona. A veces le daba una mano a Peter en los torneos entonces lo veíamos un poco como de la organización aunque nunca se llegó a certificar como juez. Quería caerle bien pero creo que nunca lo logré.

Alexander Westerley. Era amigo de Peter y creo que en un momento fue juez oficial. Tenía una colección de cartas realmente grande con cartas muy caras. Le gustaba jugar mazos caros con cartas caras. Pero era buen tipo, siempre nos dio una mano. Hacía artes marciales entonces tenía muy buen físico. En Patio había un cartelito de metal en una columna a casi 2 metros de altura y recuerdo verlo probando varias técnicas de patadas contra la pobre chapita. No mucha gente en ese ambiente tiene buen estado físico.

Guillermo Gruzka. Era un jugador bastante bueno pero promedio, no destacaba demasiado. Tenía un hermano que también jugaba pero peor.

Gabriel “Zeta” Aziz. Era de los más simpáticos y nos apadrinó desde el principio. Más adelante Zeta iba a abrir el local en el que yo me iba a desarrollar como juez entonces tuve muchísima relación con él pero desde otro punto de vista. En esa época era un jugador más que era buena onda. Jugaba sólo negro.

Gonzalo Nizki. Era de nuestra edad, tal vez un poquito más chico, así que nos hicimos bastante amigos. Creo que alguna vez llegamos a coleccionar juntos pero no lo recuerdo muy bien. No era de los mejores jugando pero le dedicaba mucho tiempo, igual que nosotros.

Jorge Dotti. Era de los más grandes, o por lo menos eso parecía. Lo recuerdo jugando counter-slivers y que era muy buen tipo, especialmente con nosotros los chicos

Juego competitivo

Una vez que descubrimos Patio Biarritz tuvimos algunos años de juego competitivo. Fueron literalmente cientos de torneos que se mezclan mucho en mi memoria. Voy a repasar algunos de los más importantes pero definitivamente no en orden porque no lo recuerdo.

En esa época el circuito de juego profesional de Magic ya estaba madurando. Se basaba básicamente en distintos niveles en los que había determinados tipos de torneos.

  • Torneos de tienda: eran los más básicos, ocurrían todos los fines de semana en miles de tiendas alrededor del mundo. Obviamente jugué decenas y decenas de estos torneos. Algunas tiendas hacían eventos puntuales más grandes con premios un poco más interesantes o circuitos de torneos con clasificatorios. La mayoría de estos torneos tenían pocos premios.
  • Regionales: torneos abiertos con pocos premios pero los ganadores clasificaban al…
  • Nacional: torneo anual organizado por la tienda más grande en cada país. Era cerrado y tenían premios muy buenos, en algunos países duraba dos días. En general era multiformato así que realmente testeaba la calidad de los jugadores. Los mejores cuatro jugadores clasificaban al…
  • Mundial: torneo internacional anual. No tenía una estructura fácil. Era un torneo individual pero los jugadores venían clasificados del nacional de cada país. Los puntajes cada país se derivaban de los puntajes individuales de sus jugadores y durante algunos años tuvo un día en el que los países competían en equipo. Pero el ganador era uno (llamado campeón mundial) no un equipo de un país. También había jugadores clasificados por otros medios además de los torneos nacionales.
  • PTQ (Pro Tour Qualifier): el nombre spoilea un poco qué es. Las tiendas podían organizar estos torneos y la idea era que nuclearan a muchos jugadores de la región. En general tenían más de 100 jugadores, sin duda los torneos más grandes que uno podía jugar localmente. Tenían entrada libre y muy buenos premios, además de que el ganador se ganaba la clasificación a…
  • Pro Tours: el objetivo final de cualquier jugador de Magic. Era el circuito profesional, 4 torneos a lo largo del año en locaciones remotas e interesantes (Japón, Hawaii, Australia, etc.). Muchísimos premios en efectivo y puntos profesionales que se traducían a una vida como jugadores profesionales de Magic. Cada torneo tiene el potencial de clasificar a los siguientes, lo que los pros llaman subirse al “gravy train”.
  • Grand Prix: torneos muy grandes abiertos con premios interesantes aunque ni cerca a los Pro Tours. En esa época había unos 20 en el año, principalmente en USA y Europa. Hoy en día hay casi 60 y se agregaron locaciones más remotas como Japón, Asia y Latinoamérica. Los mejores jugadores de los Grand Prix también clasificaban a los Pro Tours.

Uno de los primeros torneos que recuerdo fue la presentación de Uza’s Legacy. Siempre que sale una edición nueva se hace un torneo presentación en todo el mundo en la misma fecha. La idea es que en el mismo momento todos los jugadores accedan a las cartas nuevas y jueguen un torneo con ese producto. Para conmemorar esos torneos, se entrega una carta promocional con la fecha estampada, la de Urza’s Legacy era Beast of Burden.

Esta edición era la primera con cartas brillantes (un tratamiento especial que se le hace para que brillen al reflejar la luz) y la carta promocional tenía ese mismo tratamiento. Obviamente no esperábamos recibir esa carta y fue una sorpresa muy agradable.

Algo más que pasó durante ese torneo fue que escuché a un jugador hablando sobre un mazo de Extended que tenía armado: Alluren. Ese mazo es lo que se llama un mazo “combo”, tiene una estrategia que combina cartas específicas que tienen efectos que se potencian y hacen que el jugador gane el juego automáticamente. En general se basan en repeticiones infinitas de acciones que devuelven algún recurso o hacen daño al oponente en cada iteración. Debido a lo importante de combinar las cartas correctas para ganar, los mazos combo necesitan contar con una lista exacta de cartas, no pueden improvisar con otras cartas parecidas. Entonces, a ese jugador que escuché hablando le faltaban algunas cartas y para jugar con sus amigos, simplemente tomó una carta distinta y le escribió en la cara el nombre de otra que le faltaba. Era completamente obvio pero algo que no se me había ocurrido nunca. Si estoy jugando con mis amigos, no es necesario utilizar cartas “oficiales”, puedo hacer que una carta tenga el efecto de otra, siempre y cuando todos los que están jugando estén de acuerdo. Si el mazo funciona, puedo intentar conseguir esas cartas. Es una práctica que utilizo hasta hoy en día y lo hacen todos los jugadores del mundo. Pero esa fue la primera vez que lo vi.

Durante los años que jugué competitivamente participé en muchos torneos de distintos niveles. La gran gran mayoría eran torneos de tienda organizados en Patio Biarritz. Yo era un jugador coherente entonces pude ganar algunos de esos torneos. No significa nada, prácticamente cualquiera puede ganar un torneo de esos pero se sentía bien. Recuerdo pocos particulares pero con Juan estábamos muy metidos en las tendencias de los nuevos mazos y nos gustaba mucho ir a estos torneos a probar cosas nuevas. Recuerdo el sentimiento de llegar al torneo con una lista de mazo innovadora que nadie se espera. Ganarle a alguien combinando cartas distintas a lo que todo el mundo está jugando. Obviamente que de la misma manera perdimos muchos partidos pero nos gustaba intentar innovar.

En esas épocas no había páginas web dedicadas a Magic entonces la manera que teníamos de descubrir nuevas estrategias era probando cartas nuevas, conversando con otros jugadores o consiguiendo alguna revista dedicada a Magic. No había muchas pero dos eran las más importantes: Scrye y The Duelist.

Además de consejos de estrategias, listas de mazo y cobertura de torneos, algo que traían esas revistas era una lista actualizada de los precios de las cartas. Imagínense un diagramado como una guía telefónica sólo que en lugar de nombres y números de teléfono, cartas y precios. Todas las cientos de cartas que existían con su precio, actualizado mes a mes. Cuando uno empieza a jugar, hace cambios de cartas con otros jugadores basado en lo que necesita para algún mazo o las cartas que le gustan. Pero muy rápidamente se da cuenta de que las cartas tienen un valor dependiendo de cuán buscadas son y los cambios empiezan a ser equivalentes monetariamente. Hoy en día con las herramientas informáticas de búsqueda de cartas eso es mucho más prevalente. En esa época teníamos que basarnos en la revista más reciente a la que pudiéramos acceder.

Un artículo que recuerdo que leí en una de esas revistas era escrito por el mismísimo Kai Budde (más sobre él más adelante) acerca de cómo draftear en equipos, un tipo de torneo que no se solía jugar pero muy muy divertido. Creo que hoy en día es mi manera favorita de jugar Magic. Con Juan realmente nos preocupábamos por mejorar, al punto al que leíamos y nos compartíamos artículos de estrategia.

Hay una página web que nuclea los puntos de los jugadores y tiene un historial de torneos. La estoy consultando para nutrirme y la verdad es que hay muchos que no recuerdo haberlos jugado. Bah, la mayoría. Originalmente en esa página decía contra quién había jugado cada ronda pero se ve que esa información se perdió, es una pena. Tengo el nombre del torneo, la fecha y el resultado de cada partido. El primer torneo que jugué en Patio Biarritz fue el 06/02/1999, el prerelease de Urza’s Legacy. A partir de ahí los torneos empezaron un poco tímidos pero ganaron velocidad rápido. Jugué un regional en 1999 en el que gané la primera ronda y después perdí todo el resto, quedé en puesto 12 de 16, obviamente no clasificando al nacional. Hubo un torneo en Buenos Aires en junio que no recuerdo. Uno que sí sigue vagamente en mi memoria fue en la feria del libro. Todos los años se hace una feria de venta de libros y ese año organizaron un pequeño torneo por invitación. No sé cómo pero lo jugué, éramos 8 jugadores. Recuerdo la noche antes armando el mazo en la casa de mi primo, jugué una estrategia que me gustaba mucho: mazo rojo rompe tierras, llamado Ponza. Lo armamos un poquito más agresivo que como se jugaba normalmente y llegamos a una muy buena lista. Juan me dijo unos años después que en ese torneo usé un Raze sacrificando una Wasteland para romper una Wasteland de mi oponente.. Esa frase fue chino para la mayoría de la gente pero un error bastante básico para los que conozcan las cartas.

*Facepalm*

Hablando de mazos rojos, hubo una situación que recuerdo mucho. Leí un anuncio de que habían impreso una edición especial de ciertos mazos a los que le había ido muy bien en el mundial. Yo jugaba mucho rojo y uno de los mazos era un mazo rojo que salió segundo en manos de Ben Rubin. En una librería cerca de mi casa lo vendían. Recuerdo bajarme del ómnibus después del liceo, ir con mis ahorros y comprármelo. No lo podía creer, ese mazo era fantástico, tenía 4 Cursed Scroll, la mejor carta de los torneos en esa época. Era demasiado bueno, pagué algunos dólares y me hice de un mazo que conocía bien pero con todas las cartas que me faltaban. Llegué a casa, abrí la caja y me di cuenta de algo que tendría que haber sido evidente desde el principio: esas cartas no eran legales en torneos. Wizards imprimió esos mazos para juego casual, para recrear partidas famosas con los mazos del mundial pero la idea no era inyectar todas esas cartas buenas en el mercado. Fue un momento bastante decepcionante, igual finalmente me armé ese mismo mazo y lo jugué mucho en torneos.

El fatídico mazo. Los dorsos de las cartas tienen un diseño muy parecido al de la caja, definitivamente no son cartas de Magic.

Hacia fines de año clasifiqué para jugar un torneo en Argentina. Se llamaba “Jugador del año” pero no sé avalado por quién. Clasificamos unos cuantos de Uruguay, yo viajé a Buenos Aires con mi primo que no jugaba el torneo pero me acompañó. Armé un mazo muy bueno para ese torneo, era el Mono Brown que había jugado Kai Budde (Alemán, uno de los mejores jugadores de la historia) para ganar el mundial de ese año. Sin duda un mazo increíble que jugué realmente mal: perdí todas las rondas.

Me llevo tres recuerdos muy divertidos de ese torneo. Primero, nos juntamos en la mañana en el hotel de los otros Uruguayos que fueron a jugar. Yo tenía 13 años, el resto más de 20. Me sentí muy bien ser parte de ese grupo y siempre muy aceptado. Estaban Pocho, Ian e Ismael, tremendos jugadores que yo admiraba mucho y yo era parte de ese grupo. Otro pantallazo que tengo es que las mesas eran muy chicas y las cartas quedaban un poco apretadas, en un partido robé una carta y quedé en blanco porque no era una carta de mi mazo. Había robado de la biblioteca del oponente. Qué vergüenza. Me parece que era un Exploration. El tercer recuerdo es que en un momento apoyé las cartas de mi mano en el borde de la mesa y en un movimiento les pegué y salieron volando. Las intenté recuperar pero hubo una que no apareció nunca y el juez principal (me parece que era Peter) me hizo un proxy para poder terminar el torneo.

Kai Budde

Llegó el año 2000 y otro de los torneos más importantes que jugué: La Paloma 2000. La historia es que un par de años antes a un Argentino se le ocurrió organizar un torneo en La Paloma. La idea era poner muchos premios, hacer un torneo con estructura interesante y que vengan muchos Argentinos a jugarlo. Yo fui a la edición del 2000 y me fue realmente bien. Fue de los primeros torneos en los que me sentí que estaba en control de mi resultado. Fuimos con unos amigos desde Montevideo al torneo. Mi tío tenía casa en La Paloma y acampamos en su patio para poder dormir todos. El torneo lo jugué con un mazo Stompy que tenía modificaciones hechas por mi. Jugaba 4 Gaea’s Cradle y 3 Might of Oaks. Excelente tecnología para ese torneo. Terminé quedando décimo y le gané dos veces a Ian Lampel, cosa que nunca había podido hacer antes. Hermoso.

Ya en esa época compartíamos la colección con mi primo Juan y teníamos un mazo armado muy bueno, el mismo que usó Brian Selden para ganar el mundial de 1998. Ese mazo estaba en una bolsa de plástico y nunca volvió de La Paloma. No sabemos qué pasó, honestamente no creo que nos lo hayan robado me parece que nos lo dejamos nosotros en alguna parte o alguien lo tiró pensando que era basura.

En la mañana a camino al torneo. No sé por qué usaba ropa tres talles más grandes pero era el más cool del condado.

¿Recuerdan la estructura de torneos que escribí más arriba? En Patio Biarritz cada tanto se hacían PTQs, eran los torneos más importantes porque permitían meterse un poquito en el circuito competitivo real internacional. ¡El ganador era invitado a los Pro Tours! Increíble.

Más adelante en 2000 gané un PTQ. Suena tonto pero es un logro realmente importante. Cualquier jugador competitivo que lea esa frase se va a impresionar, son pocos los jugadores que ganan PTQs. En esa época todavía los PTQs no pagaban pasajes al Pro Tour, por lo tanto no fui a jugarlo pero ya haber clasificado era todo un logro. Tengo guardada la invitación que me llegó por correo y un librito acompañándola con los detalles del salón del torneo, el hotel para los jugadores, etc. Es una pena no haber ido, no porque tuviera esperanzas de que me fuera bien en el Pro Tour pero hubiera sido una experiencia increíble sin dudas. También me gané 50 dólares en efectivo, muchísimo dinero para un niño de 13 años jugando Magic. El torneo era bloque de Mercadia (no voy a explicar qué es, se necesita conocer mucho de Magic) y jugué el mazo Raising Waters que era hermoso. Muchos años después lo volví a armar para recordar viejos tiempos.

El 2000 y 2001 no tuvo más torneos destacables, jugué algunos PTQs más con resultados decentes pero sin ganar ninguno y muchos torneos de tienda.

2002 fue un año importante porque me alejé por un tiempo grande del juego competitivo. Jugué el prerelease de Tormento en enero. Fue un torneo realmente grande, más de 100 jugadores con jueces venidos de Argentina. Esto fue justo antes de la crísis económica de 2002, entonces Magic estaba en máximo auge. Después los precios subirían y nunca tendríamos más ese volumen de torneos y jugadores. Ya estaba bastante retirado entonces en lugar de jugar el torneo principal jugué drafts paralelos. Había tantos jugadores que justificaba eso: correr torneos adicionales al evento promocionado. Jugué 5 drafts, vendiendo las cartas entre medio para pagar la inscripción al siguiente. Muy divertido.

El siguiente torneo que jugué fue 8 meses después y el siguiente a ese 3 años después. No sé por qué me alejé del Magic. Las cartas que estaban saliendo en esas fechas no eran tan buenas, la crísis hizo que los torneos fueran mucho más chicos y yo estaba empezando a estudiar batería entonces mis intereses cambiaron un poco. Siempre tuve mucho amor por el juego y siempre me gustó muchísimo pero la vida me alejó un poco.

Como estoy en el capítulo de juego competitivo quiero seguir la historia desde este punto de vista pero al mismo tiempo ocurrieron muchas cosas que voy a contar más adelante.

Desde 2002 a 2010 jugué algunos torneos. Estaba bastantes desconectado del juego entonces no me los tomaba en serio y ganar no era la gran prioridad como sí lo era antes. Los torneos eran principalmente Prereleases (el primer torneo cuando salen cartas nuevas) que suelen ser más casuales y amistosos. 2010 fue un año especial porque ocurrieron dos cosas importantes: ya estaba recibido y me certifiqué como Juez oficial (muchísimo más de eso en las siguientes secciones). O sea que tenía más tiempo libre y además estaba metido en la comunidad. En 2010, 2011 y principios de 2012 jugué competitivo una vez más. Invertí en mazos para torneos y me anoté en unos cuantos. No tuve resultados muy buenos pero jugaba bastante, a un ritmo parecido que el del 2000. Magic devuelta se convirtió en mi principal hobby y foco de atención.

No recuerdo muchas anécdotas de esa época competitiva. Jugué un PTQ en Estados Unidos en un viaje y me fue más o menos decente (quedé puesto 39 de unos 190 jugadores) pero sólo el primero gana un premio que signifique algo, entonces no cuenta. Jugué un par de torneos en una tienda en Curitiba, Brasil en un viaje de trabajo, armé algunos mazos interesantes y otros un poco más aburridos. Fueron muchísimos torneos pero sin muy buenos resultados.

Me di cuenta de que el juego me estaba dando muchas más alegrías desde el lado de la organización de torneos entonces me dediqué plenamente a eso y dejé de jugar competitivo. Además en esas épocas encontré el formato Commander (también más sobre eso después) y volqué mi tiempo de juego a ese formato.

Sigue la historia en el capítulo 2: juez nivel 1.

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