Documentary

Mi historia con Magic: el encuentro – cap. 7: juego casual

Esta historia viene del capítulo 6: fin del programa.

No sé si vienen leyendo todo hasta acá. Si lo hicieron, gracias. Si no, tampoco se pierden demasiado, sólo algunas decenas de miles de palabras diciendo lo lindo que este juego y lo bien que la pasé jugándolo.

Este capítulo es el capítulo más cercano para mí porque es el que está ocurriendo ahora mientras escribo este blog. Todos los anteriores hablan de temas que ya fueron cerrados, tengo una perspectiva con un poco de agua bajo el puente. No tanto en este caso. Sigo siendo un jugador casual, de hecho más que nunca. Así que este capítulo de la historia va a quedar inconcluso. Pero todavía hay mucho que contar.

Vuelta al juego

Los que están siguiendo las idas y vueltas de esta historia, se acuerdan que alrededor de 2009 volví a jugar Magic después de muchos años de ausencia. Mi retorno tuvo en principio dos caras: la vuelta al juego competitivo a través de standard y la certificación como juez y subsiguiente organización de torneos. Mi incursión en el juego competitivo duró poco, jugué algunos torneos, me armé algunos mazos y tuve algo de éxito en la escena de torneos locales de tienda. Incluso jugué un pequeño torneo en Brasil durante un viaje de trabajo y un PTQ en Philadelphia en 2011 la noche antes del Pro Tour. En esa época había un mazo llamado Caw-Blade inventado por el equipo Team Channel Fireball que estaba rompiendo todo. Me lo armé y jugué unos cuantos torneos. Era hermoso.

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Interpretación artística del mazo Caw Blade. Hay que estar muy metido en la historia de Magic para entenderla, así que no la voy a explicar. No encontré el origen de la imagen, sólo que fue usada en este artículo.

Pero rápidamente el encanto del juego competitivo desapareció. Yo no soy una persona naturalmente competitiva, no me interesa mucho ganar en general. Y aparte me aburre un poco tener que jugar con el mismo mazo todo el día cuando juego un torneo, en algún momento se vuelve monótono. A mediados de 2011 decidí colgar los guantes. El mazo Caw-Blade juega unas cuantas cartas caras, y en ese momento la más cara era Jace, The Mind Sculptor. Cuando desarmé el mazo, decidí quedarme con algunas cartas pero vendí los cuatro Jaces, no tenía mucho qué hacer con ellos y era bastante dinero en unas pocas cartas. Unos días después pasó esto:

#banhammer

Que una carta está “banned” significa que está prohibido jugarla en torneos. Parecía chiste, no pasó ni de una semana desde que decidí vender las cartas y las prohibieron en torneos. El precio se mantuvo así que tampoco perjudiqué mucho al que me los compró (honestamente, no me acuerdo quién fue). Stoneforge Mystic también se jugaba en ese mazo -ahí ven el poder del mazo, le prohibieron dos de las cartas claves- pero esas decidí quedármelas y todavía las tengo en mi colección.

Tiré la toalla en el juego competitivo porque no me daba la diversión que quería y aparte me estaba pasando al rol de organizador de torneos pero no abandoné el juego, todo lo contrario. Me convertiría, por primera vez en mi vida en jugador casual.

Magic casual

Hay muchas maneras de jugar Magic y se dividen básicamente en construido y limitado. En el juego construido, cada jugador llega al partido con su mazo (construido previamente, por eso el nombre) cuyas reglas de legalidad de cartas es acordada previamente. Hay torneos en los que se puede jugar cualquier carta de la historia de Magic, otros en los que sólo se pueden usar cartas de los últimos dos años, otros sólo cartas impresas en 1993 o 1994, etc. Hay infinidad de formatos construidos. En juego limitado, cada jugador recibe producto sellado y randomizado en el momento de comenzar el torneo y arma su mazo en el momento.

Esas dos modalidades presentan dificultades a la hora de jugar casual. Si quisiéramos jugar construido, tendríamos que acordar de antemano qué formato estamos jugando. No tiene gracia enfrentar un mazo sólo con cartas del último año con uno que tiene acceso a 25+ años de inventario. En general los jugadores casuales tienen unos pocos mazos, no suelen comprar y armar múltiples mazos para estar preparados a las preferencias de sus oponentes. Cuando uno empieza con el juego, lo que juega es simplemente “Magic”. Arma mazos con las cartas que tenga, sean las que sean. A medida que uno aprende y tiene acceso a más cartas, elige un formato de preferencia y juega torneos de dicho formato, en el que todos los jugadores están en igualdad de condiciones.

Limitado es un poco complicado para jugadores casuales porque implica abrir producto cada vez que se quiere jugar, lo que tiene un costo asociado. Magic no es un producto particularmente barato, por lo que tampoco es viable abrir sobres cada semana. Es cierto que los jugadores casuales invierten en producto una vez cada tanto para organizar un torneíto limitado entre los amigos pero es una ocurrencia muy esporádica.

¿Entonces cómo se juega Magic casual?

Enter Commander

Commander es un formato de Magic diseñado para jugadores casuales. Fue creado por un grupo de jueces alrededor de 2005 y por más que tiene soporte oficial de Wizards, sigue siendo mantenido por un grupo de voluntarios.

En esencia, es un conjunto de reglas de armado de mazos y legalidad de cartas, acompañado de un manifiesto de la filosofía detrás del programa. Lo que busca es estandarizar el juego casual permitiendo que extraños se enfrenten sin conocer sus preferencias previamente pero además maximizando las características de la experiencia que buscan los jugadores casuales.

No me voy a meter en los detalles del formato, sólo tienen que saber que los mazos tienen 100 cartas, pueden usar cualquier carta de toda la historia de Magic (pero una sola copia de cada una) y tienen un comandante que limita qué cartas se pueden usar en el mazo (y normalmente nos referimos al mazo por el nombre de su comandante).

Mis primeros mazos de commander: Teysa, Edric, Karador y Godo. El de Godo sigue siendo de mis favoritos, todavía lo juego. Los otros fueron desarmados y las cartas re-usadas en otros mazos.

En 2011 abandoné el juego competitivo y me metí de lleno en commander. Wizards sacó por primera vez un grupo de 5 mazos preconstruídos para commander, cada uno traía 100 cartas seleccionadas de la historia de Magic pero además cartas nuevas diseñadas específicamente para el formato. Hasta ese producto, las cartas funcionaban bien o no en commander un poco incidentalmente, hay muchas criaturas que por sus habilidades serían excelentes comandantes pero las reglas no permitían que fueran utilizadas. Ahora, teníamos cartas diseñadas especialmente para el formato y eran geniales.

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Los mazos de Commander 2011.

Me compré los 5. Esto iba a sentar dos antecedentes importantes: Wizards sacaría 4 o 5 mazos de commander todos los años a partir de 2013 y yo compraría absolutamente todos los que salieron.

Yo sé que en estas pocas palabras no estoy expresando lo fantástico que es este formato. Genera situaciones de juego increíbles, está diseñado para jugar múltiples jugadores el mismo partido pero además hace que el poder de los mazos se iguale naturalmente. Yo puedo jugar contra cualquier mazo del formato, independientemente de cuánta plata haya dentro en cartas y que sea una partida pareja y divertida. Además las cartas nuevas le dan muchas posibilidades al armado de mazos.

Mi pasión por el formato coincidió además con una situación particular. En 2011 me fui de la casa de mis padres a vivir solo; un amigo se casó y se fue a Europa y nos dejó su apartamento a otro amigo y a mí. Además, ya había terminado de estudiar y estaba trabajando, entonces no tenía responsabilidades luego de las 18 horas. Me acuerdo del sentimiento cuando tuve la revelación de que puedo jugar Magic un miércoles sin darle explicaciones a nadie. Nos metimos en el formato muy fuerte con un grupo de 5 o 6 jugadores. Empezamos a armar mazos, compartirnos ideas, hacer research en internet. Y juntarnos a jugar, todas las semanas, típicamente en mi nueva casa. Partidas hermosas de commander.

Sol Ring es una carta muy típica del formato. Todos los mazos que sacó Wizards (unos 35) la trajeron, entonces acumulé una colección interesante. Ya no tengo tantos por que los regalos a mis amigos que se están armando mazos nuevos. Si ven con atención, las primeras 3 de arriba están ensobradas, eso significa que estaban en mazos cuando saqué la foto. Todo el resto no estaban en uso.

Mi amigo tenía una canalera satelital, de esas piratas que agarran señales en el aire y hay que crackearlas cada tanto porque las descubren y las bloquean. Mientras funcionaba tenía cientos de canales, entre ellos el canal Playboy. Así que se volvió tradición juntarnos en casa a jugar commander con Playboy de fondo. Buenas épocas.

Decir que me tomé en serio commander no le hace justicia a la realidad. Me tomé en serio commander. En todo momento tenía unos cuántos mazos en proceso y me preocupaba por conseguirle las cartas adecuadas a cada uno. En esa época estaba empezando a viajar a torneos entonces era muy fácil acceder a cartas durante los viajes. Compré muchísimo y tuve mucha suerte: a partir de 2011 la popularidad de Magic explotó y los precios empezaron a subir. Llegué justo en un momento en el que las cartas estaban baratas.

No encontrá una mejor imagen pero se puede ver la variación de precio de 2010 a la actualidad. Compré un par de copias de esa carta a no más de 50 dólares cada una, ahora se estabilizó en 400.

Nunca tomé Magic como una inversión, no lo hago ahora tampoco pero me gustó poder acceder a las cartas que necesitaba para mis mazos sin necesidad de desembolsar muchísimo dinero. Además se siente bien saber que algo que compré a 10 ahora vale 100.

Las tierras de uno de mis mazos. Los que entiendan de Magic seguro disfrutan esta foto. Para el resto, sigan adelante, necesita demasiada explicación.

Con los años el grupo de juego fue variando, sumamos más gente, seguimos sumando decenas de mazos. Nos conocemos todos bastante bien entonces sabemos quiénes son las amenazas dependiendo de las cartas que juegan. Es la modalidad de Magic más divertida que he jugado nunca. Las carta que ya conocemos bien toman nuevos roles y posibilidades al utilizarlas en distintos tipos de mazos.

Hoy en día sigo jugando commander más involucrado que nunca. Tengo unos 15 mazos establecidos y muy optimizados y siempre 4 o 5 en construcción luchando por sobrevivir o ser desarmados. Sigo con la intención de comprar todos los mazos que saque Wizards cada año, es una buena manera de inyectarle cartas nuevas a los mazos que ya tengo y a probar nuevas estrategias. Si juegan Magic y nunca probaron commander, lo recomiendo ampliamente. Si no juegan Magic, creo que ya voy como 40.000 palabras intentando convencerlos.

Cubo

Hablé del juego casual construido pero no del limitado. Hay una manera de jugar limitado entre amigos todas las semanas sin tener que gastar miles de dólares en producto y se llama cubo. Pero antes tengo que explicar un poquito más sobre el juego limitado. Prometo es que rápido.

Magic se vende típicamente en sobres (en inglés: boosters) de 15 cartas al azar de una cierta edición. Cuando uno es principiante se compra los boosters, los abre y agrega las cartas a su colección. Los jugadores un poco más veteranos se compran los boosters y juegan un formato llamado draft. En el draft, cada jugador abre su booster, se queda con una carta y pasa el resto. Una especie de chancho-va. El jugador siguiente recibe la pila de cartas con una faltante, agarra una y pasa lo que sobra. Así hasta completar todas las cartas. Cada jugador termina con sus 45 cartas (se abren 3 sobres de 15 cartas) pero no al azar, seleccionadas de entre los sobres que estaban dando vuelta la mesa. Con eso arma su mazo. Increíblemente divertido y muy complejo estratégicamente.

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Torneo profesional de hace unos años con distintas mesas de draft ocurriendo al mismo tiempo.

Ya lo dije varias veces pero lo complicado del draft es que cada jugador tiene que comprar sus sobres y no son particularmente baratos. Algún genio inventó un concepto interesante: el cubo.

Un cubo es una lista de cartas (típicamente 360, 540 o 720) elegidas de manera de que al armar sobres de 15 cartas al azar de entre ellas y draftearlo sea divertido. Sería como un set de Magic diseñado por jugadores para divertirse. Es difícil armar un cubo, hay que tomar decisiones muy complejas de cuáles cartas incluir que garanticen el balance y la diversión. Pero una vez que está armado… una vez que se pueden armar y rearmar esos sobres infinitamente… es increíble lo poderoso que es el formato y cuántas cientos, miles, millones de horas de diversión genera.

Es muy típico que un jugador de Magic experimentado y con una colección interesante de cartas tenga su propio cubo armado. Se va puliendo de a poco, juntada a juntada se identifican las cartas que no son óptimas y se cambian por otras levemente distintas. Hay cubos con un poder de cartas muy alto, otros con todas cartas relativamente malas. Hay cubos sólo con cartas que cuestan un maná, otros sin criaturas. Hay infinitas maneras de armar cubos y son todos increíblemente divertidos.

En Magic online hace muchos años aparecieron los cubos. Casi todas las cartas están digitalizadas en esa plataforma entonces se pueden armar listas interesantes, Wizards mantiene algunas y cada tanto aparecen para jugarse durante algunas semanas. Es fantástico.

Mirando a Luis Scott-Vargas jugar cubo en Magic Online y comiendo uvas. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? En la mano tenía Heartbeat of Spring, Yawgmoth’s Will y Mind’s Desire. O sea, el que no se divierte es porque no quiere.

En 2016 cuando el cubo estaba en Magic Online decidí jugar por lo menos uno por día. Y no sólo eso, sino que también grabarlo y subirlo a YouTube. Cada torneo de cubo son 3 partidos más el draft. No llegué a jugar todos los días pero metí unos cuántos.

Uno de mis drafts favoritos.

El cubo de Magic Online me gustó tanto que me propuse conseguir las cartas y armarlo en el mundo real. Ahí descubrí Pucatrade. Es una página web en la que los usuarios pueden intercambiar cartas alrededor del mundo. El intermediario es una moneda propia de la página: uno manda cartas, gana esa moneda y luego la usa para comprarle cartas a otros usuarios. Mandé un par de cartas promocionales de jueces, acumulé bastantes puca-puntos y empecé a recibir cartas de todos lados. Me sorprendió lo bien que funciona el correo Uruguayo, las únicas dos cartas que se perdieron fueron a Argentina y estoy seguro de que fue de su lado el problema.

Pucatrade tiene un gran gran problema que me enorgulleció mucho reconocer desde el principio. Los precios de las cartas están reflejados de los precios reales en dólares del mercado secundario. Eso significa que no hay una flotación de precios independiente dentro del sistema Pucatrade. Ahora, cuando un usuario entra a la plataforma recibe puca-puntos gratis. Eso significa que hay inflación en el valor de los puntos pero los precios están bloqueados entonces al final las cartas no valen los puntos que te dan por mandarlas. Recibí muchísimas cartas y casi que completé el cubo pero al final me quedé con puntos equivalente por unos 160 dólares en la plataforma que ya nadie quiere. Entré justo cuando estaba empezando y pude sacarle mucho provecho.

Mis Puca-puntos muertos en la página. Ya no sirven para nada.

El cubo de Magic Online tiene algunas cartas realmente caras, esas ni siquiera me propuse conseguirlas. Un juez Americano, Phillip Wulfridge dibujó unos proxies increíbles para esas cartas que me imprimí y puse en el cubo.

Algunos de los proxies de Phillip. Hacen la experiencia del cubo un poquito más divertida.

El resto de las cartas las conseguí casi todas y jugamos varias veces con mi cubo. Es una experiencia fantástica. Pasaron algunos meses, commander tomó más relevancia en las juntadas de nuestro grupo y me dio pereza seguir manteniendo el cubo con las cartas nuevas que salían entonces lo desarmé y distribuí las cartas entre los mazos de commander. Muchos se vieron muy beneficiados.

Otra manera de jugar limitado casual es emular la experiencia de un set de los que arma Wizards. En lugar de armar un cubo con cartas seleccionadas por uno, se compra mucho producto del mismo set hasta tener todas las cartas con una proporción de copias bien pensada y luego se arman sobres de 15 cartas emulando lo que sería un sobre nuevo cerrado de ese set. Wizards sacó algunas ediciones divertidas para draftear casual y yo hice justamente eso, armarme cubos de esas ediciones para hacer la experiencia repetible infinitas veces. No los jugamos mucho pero tampoco es mucho dinero en cartas y no es necesario actualizarlos entonces ahí están.

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Conspiracy fue la primera edición de Magic diseñada para draftear casual. Increíblemente divertido e innovador.

Colección de mazos históricos

Lo mencioné al pasar en alguno de los capítulos anteriores de la historia. Otra manera que tengo de jugar Magic casual tiene que ver con la historia del juego.

La mayoría de los torneos se juegan en un formato que se llama standard que sólo permite jugar con los últimos dos años de cartas. Siempre que sale una edición nueva, saca de standard a la edición más vieja que todavía es legal (la rotación es un poquito más compleja que eso pero conceptualmente es así). El precio de las cartas tiene mucho que ver con la legalidad en ese formato, entonces cuando un set rota típicamente las cartas bajan de precio y rara vez vuelven a subir. O sea que es barato comprar mazos standard viejos.

No me malintrepreten, no sirve para nada. Son mazos muy malos en los formatos en los que las cartas son legales (se puede jugar con esas cartas en otros formatos pero también con otras cientos entonces la limitación de los dos años los empeora mucho), y ya no son legales en los formatos en los que eran buenos. Pero para jugar casual son ideales. Lo que hice fue armarme una pequeña base de datos con mazos que me gustaba jugar en su momento y me fui comprando las cartas. Muchas veces pagando unos pocos dólares por todo el mazo.

Además, Wizards durante unos años imprimió mazos destacados de los mundiales de cada año con otro dorso, o sea que no eran cartas legales de Magic pero lucían prácticamente iguales. Compré todos los mazos de esos que me crucé y armé una pequeña colección.

Mi colección de mazos históricos de 60 cartas. En cada etiqueta el nombre el mazo, quién lo jugó y en qué torneo, qué ediciones eran legales en ese standard y qué colores juega.

No hago mucho con esos mazos, a veces le robo cartas que necesito para commander y lo anoto para después comprarlas. En general no lo hago. Pero muy de vez en cuando viene a casa alguien que solía jugar Magic hace años y se emociona un poco viendo alguno de sus mazos favoritos delante y pudiendo girar algunas cartas después de tanto tiempo. Interrumpí mi colección en parte porque el precio de las cartas subió mucho y aparte porque dejé de viajar tanto entonces acceder a las cartas ya no es tan fácil pero tengo toda la intención de retomarla y seguir armando mazos. Ideas siempre hay.

Jugador casual consagrado

Este es un gran resumen de mi relación con Magic en este momento desde mi lado más casual. No me interesa ganar partidos, no me interesa jugar torneos, no me interesa tener mazos competitivos. Quiero disfrutar de juntarme con mis amigos, intentar estrategias extrañas y poner en juego algunas de mis cartas favoritas.

Tengo 19 mazos de commander, 31 mazos standard viejos y 4 cubos listos para jugar. Para un casual, eso es bastante competitivo.

La historia sigue en el capítulo 8: coleccionista.

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